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La NASA lanzó misión que pondrá a prueba primer vuelo en Marte

publicado a la‎(s)‎ 21 jul. 2020 5:38 por Plataforma Sites Dgac

Desde tiempos inmemoriales, la Humanidad ha alzado la vista al cielo y puesto sus ojos sobre Marte, que junto a Venus son los planetas más cercanos a la Tierra y que han encendido nuestra imaginación en lo que respecta a la búsqueda de vida en el espacio y a visitar otros mundos.
Así lucirá el helicóptero marciano Ingenuity, que realizará los primeros vuelos de un vehículo humano propulsado en el Planeta Rojo.
Poco a poco, los secretos de Marte han comenzando a ser revelados gracias a varias misiones al Planeta Rojo desde mediados de 1965, cuando la sonda Mariner 4 de la NASA realizó el primer sobrevuelo y envió las primeras imágenes de cerca de la superficie marciana.

En un comienzo, Estados Unidos y la Unión Soviética eran los únicos países capaces de enviar misiones al espacio, pero con los años se fueron sumando nuevos países.

Para este 2020 hay varias misiones programadas para Marte por parte de Estados Unidos, China, la Unión Europea, Rusia y Emiratos Árabes Unidos.

El helicóptero marciano

Uno de los proyectos más ambiciosos lanzados este año es el del llamado Mars Helicopter Ingenuity, que pondrá a prueba el primer artefacto volador propulsado en el Planeta Rojo.

Se trata de una pequeña aeronave autónoma de 49 centímetros de alto y 1,8 kilos de peso que es transportada a Marte adherida a la sonda Perseverance, que fue lanzada desde la Estación de la Fuerza Aérea de Estados Unidos en Cabo Cañaveral, Florida, el 29 de julio de 2020.

Los expertos de la NASA prevén que ambos vehículos alcancen la superficie marciana el 18 de febrero de 2021 en el cráter Jezero.

La misión de Ingenuity, de naturaleza experimental, será completamente independiente de la misión científica del Perseverance, que es un vehículo que se desplazará por el suelo marciano. Durante los meses posteriores al aterrizaje, el helicóptero realizará pruebas de vuelo en la delgada atmósfera marciana.

Su desempeño durante esos vuelos experimentales contribuirá a la toma de decisiones y a considerar el uso de pequeños helicópteros para futuras misiones en Marte, donde podrían tener un papel de respaldo como exploradores robóticos, examinando el terreno desde la altura, o como un vehículo científico propiamente tal que llevará una carga de instrumentos.

De acuerdo a la NASA, poner un vehículo en el aire dará a los científicos una nueva perspectiva sobre la geología de la región e incluso los ayudará a explorar áreas que son demasiado inclinadas o resbaladizas como para que pase un vehículo que se desplace por el suelo.

El proyecto es solamente una demostración de tecnología; no está diseñado para respaldar la misión Perseverance de Marte 2020, que buscará señales de vida ancestral y recolectará muestras de rocas y sedimentos para su posible regreso a la Tierra en misiones posteriores.

Vuelos de prueba

Luego de su despliegue entre 60 y 90 días marcianos después de que Perseverance llegue a la superficie del Planeta Rojo, el vehículo terrestre avanzará aproximadamente 100 metros para alejarse del helicóptero, de modo que Ingenuity comience a realizar sus vuelos de prueba. El vehículo volaría en hasta cinco oportunidades, y no más de una vez por día, durante su campaña de pruebas de 30 días.

Cada vuelo no duraría más de tres minutos, a una altitud de entre 3 y 10 metros sobre la superficie, y podría cubrir 300 metros de distancia en cada una de estas pruebas.

La hélice del helicóptero rotará a 2.400 revoluciones por minuto en un vehículo especialmente diseñado para sostenerse y desplazarse por la atmósfera marciana, que es menos densa, donde hay menos presión y temperaturas extremas.

La demostración tecnológica podría forjar los cimientos a partir de los cuales podrían desarrollarse aeronaves más capaces para la exploración aérea de Marte y de otros planetas con atmósferas.

Ingenuity usa rotores coaxiales contrarrotatorios de alrededor de 1,1 metros de diámetro. Como carga, los responsables del proyecto lo dotarán de una cámara de alta resolución enfocada hacia abajo para la navegación, descenso y escudriñamiento del terreno, además de un sistema de comunicaciones para enviar datos a Perseverance.

El artefacto también incluye sistemas resistentes a la radiación y capaces de operar en el ambiente gélido de Marte y usará paneles solares para recargar sus baterías.

NASA enviará sonda para impactar a un asteroide

publicado a la‎(s)‎ 3 jul. 2020 7:06 por Plataforma Sites Dgac

Desde hace décadas, los astrónomos del mundo escudriñan el cosmos con cierta inquietud. Aunque aparentemente no ocurre con regularidad, se pueden dar casos en que asteroides impacten en la Tierra con efectos devastadores.
Concepto artístico sobre la misión DART de la NASA.

Otra imagen artística de la misión DART de la NASA, poco antes de que la sonda impacte en el cuerpo menor del asteroide Didymos.
Los científicos creen que fue un incidente de ese tipo el que provocó la extinción de los dinosaurios hace 65 millones de años y han ocurrido eventos más recientes, como la explosión de Tunguska, en la estepa rusa, el 30 de junio de 1908, que han dejado una gran destrucción a nivel local, pero afortunadamente no han ido más allá de eso.

Hollywood también se ha encargado de instalar la temática en el imaginario colectivo con películas como Armagedón e Impacto Profundo, ambas estrenadas en 1998.

La ciencia defiende al planeta

Pero más allá de la ficción del cine, los científicos escudriñan las vecindades de nuestro Sistema Solar en busca de asteroides potencialmente peligrosos que se dirijan hacia nosotros, ideando también planes y proyectos para poner en práctica en caso de una amenaza inminente.

Una de esas iniciativas se llama Double Asteroid Redirection Test (DART), o “Prueba de Redirección de Asteroide Doble”, y es una misión que la agencia espacial estadounidense, NASA, ejecutará en 2021.

Concretamente, DART (una sigla que en inglés deletrea una palabra que en castellano se traduce como “dardo”) está concebido como una prueba de tecnologías de defensa planetaria para impedir que la Tierra sea impactada por un asteroide peligroso.

Los científicos a cargo contemplan que DART sea la primera demostración de la técnica del “impacto cinético” para cambiar el movimiento de un asteroide en el espacio.

Para poner a prueba esa técnica a través de la sonda DART, los responsables del Laboratorio de Física Aplicada, del Programa de Exploración del Sistema Solar y de la Oficina para la Coordinación de Defensa Planetaria de la NASA eligieron al asteroide binario Didymos, que está cercano a la Tierra.

El cuerpo principal Didymos tiene un ancho de 780 metros, pero su cuerpo secundario, o pequeña luna, tiene un tamaño aproximado de 160 metros, que es más cercano al tamaño de los asteroides que podrían presentar una amenaza al planeta.

De acuerdo al plan de la misión, la sonda DART conseguirá la desviación con un impacto cinético al estrellarse contra la pequeña luna a una velocidad aproximada de 6,6 kilómetros por segundo con la ayuda de una cámara abordo y de un sofisticado programa de navegación autónoma.

Un equipo internacional de astrónomos coordinado por la investigadora Cristina Thomas, de la Universidad de Arizona, en Estados Unidos, ha estado observando al asteroide Didymos desde 2015.

Los estudios más recientes fueron realizados desde Cerro Paranal, en el norte de Chile, y para ellos los científicos utilizaron el Telescopio Muy Grande del Observatorio Austral Europeo (ESO).

De la ficción a la realidad

Los expertos esperan que la colisión cambie la velocidad de la pequeña luna en su órbita alrededor del cuerpo principal en una fracción de un uno por ciento, pero eso cambiaría el período orbital del cuerpo secundario en varios minutos, lo suficiente para ser observado y medido usando telescopios.

“Aunque estamos realizando observaciones desde tierra, no sabemos mucho sobre su composición y estructura”, afirmó sobre el asteroide Angela Stickle, del equipo de simulación de DART.

“Debemos anticipar y simular una amplia gama de condiciones y predecir resultados posibles, para que una vez que DART se estrelle contra Didymos B podamos entender las mediciones de los instrumentos”, agregó.

La estructura del asteroide es un dato crítico. Los científicos no están seguros si Didymos B está compuesto de roca sólida, escombros sueltos o algo más suave similar a la arena. Una superficie más suave absorberá más la fuerza de DART durante el impacto, y el desvío del asteroide será menor que si se tratara de una roca sólida.

La ventana para el lanzamiento de la sonda DART comenzará a fines de julio de 2021. El artefacto alcanzará el espacio a bordo de un cohete Falcon 9 de SpaceX que despegará desde la Base de la Fuerza Aérea de Estados Unidos de Vandenberg, en California.

Una vez en el espacio, la sonda DART desplegará un conjunto de paneles solares que alimentarán su sistema de propulsión eléctrico. De acuerdo a la NASA, al usar un sistema de propulsión eléctrico, DART podría beneficiarse de una gran flexibilidad en el calendario de la misión y al mismo tiempo podrá demostrar en la práctica la nueva generación de la tecnología de propulsores iónicos, que podrían utilizarse en futuras misiones de la NASA.

Tras una travesía de un año por el espacio posterior a su lanzamiento, la sonda interceptará el cuerpo secundario de Didymos a fines de septiembre de 2022, cuando el asteroide esté a unos 11 millones de kilómetros de la Tierra.

Eso permitirá que se realicen observaciones desde telescopios y que radares planetarios midan el cambio en la velocidad y trayectoria de la pequeña luna tras el impacto de DART.

Fuentes: NASA y BBC Mundo en español.

El mayor radiotelescopio del mundo buscará señales de vida en el espacio

publicado a la‎(s)‎ 8 jun. 2020 6:40 por Plataforma Sites Dgac

Además de las agencias espaciales y empresas privadas como la NASA y SpaceX, los astrónomos y técnicos espaciales siguen trabajando incansablemente por tener mejores herramientas para poder escudriñar los secretos del cosmos.

Imágenes del radiotelescopio FAST, el más grande del mundo, ubicado en Guizhou, en el sudoeste de China.
El 11 de enero de 2020, la agencia oficial de noticias china Xinhua reveló que el radiotelescopio más grande del mundo había comenzado a operar con todo su potencial. El colosal instrumento fue bautizado como FAST y está localizado en una depresión natural en Guizhou, en el sudoeste de China.

FAST es la sigla en inglés para “Telescopio Esférico de Apertura de Quinientos Metros”. Su construcción, que costó 180 millones de dólares, comenzó en 2011 y aunque funcionó por primera vez en 2016, desde entonces había estado realizando pruebas, ajustes y mejoras.

Ojo en el Cielo

El apodo de FAST es “Tianyan”, que significa “Ojo en el Cielo”. Entre otras, una de sus metas científicas es el estudio de los púlsares (estrellas rotantes de neutrones altamente magnetizadas) y en agosto de 2017 descubrió dos de ellas.

Dado que es un radiotelescopio enorme y muy potente, los científicos creen que podrá realizar grandes descubrimientos astronómicos, en especial durante sus primeros años de operación a todo su potencial, dijo Jiang Peng, ingeniero jefe del radiotelescopio. De hecho, durante su período de prueba, en sólo dos años, el FAST ha identificado 102 nuevos púlsares.

Como tiene medio kilómetro de diámetro, es más grande que el radiotelescopio de Arecibo en Puerto Rico, que con 305 metros de diámetro era el más grande de su categoría antes de que el FAST comenzara a funcionar.

Sus creadores esperan que las señales que capte el radiotelescopio sirvan para develar misterios relacionados con el origen y la evolución del universo. Entre sus metas científicas destacan la búsqueda de ondas gravitacionales, sondeos de materia oscura e incluso la detección de señales de comunicación interestelar provenientes de eventuales civilizaciones extraterrestres.

Trabajo de larga duración

El FAST realizará dos completos mapeos del cielo que tomarán cerca de cinco años y los científicos demorarán otros 10 años sólo en analizar todos los datos recopilados, aunque también tendrá flexibilidad operacional para su uso en otros temas que vayan surgiendo.

Los mapeos tomarán cerca de la mitad del tiempo de observación del radiotelescopio, lo que dará cabida a objetivos como la búsqueda de exoplanetas con campos magnéticos, que probablemente sean esenciales para la existencia de vida.

Uno de los aspectos que más interesa a los científicos es la capacidad que tendrá el FAST de detectar las “ráfagas rápidas de radio”, unos intensos eventos energéticos que duran sólo milésimas de segundo.

El origen de esas ráfagas aún es un enigma para los astrónomos, así es que cualquier avance en esa materia será muy bien recibido.

El FAST tiene la capacidad de recolectar ondas de radio en un área dos veces más extensa que el telescopio de Arecibo, en Puerto Rico, y “será una herramienta excelente para detectar y estudiar las ráfagas rápidas de radio más tenues”, dijo a BBC Mundo Victoria Kaspi, astrofísica de la Universidad de McGill en Canadá.

El avión espacial X-37B inicia su sexta misión al espacio

publicado a la‎(s)‎ 20 may. 2020 6:12 por Plataforma Sites Dgac

El domingo 17 de mayo, United Launch Alliance lanzó desde Cabo Cañaveral, Florida, un cohete Atlas 5 que puso en órbita al avión espacial de la Fuerza Aérea de Estados Unidos X-37B, que de ese modo inició su sexta misión.
El avión X-37B tiene un diseño que recuerda al de los transbordadores espaciales, ya dados de baja. El domingo 17 de mayo inició su sexta incursión en el espacio en otra misión secreta y clasificada para la NASA y las fuerzas militares estadounidenses.
El X-37B es un vehículo espacial reusable que realiza misiones largas —de carácter secreto y clasificado— que pueden durar hasta dos años. La misión lanzada el domingo lleva a bordo varios experimentos científicos militares y de la NASA.

La aeronave, construida por Boeing, tiene un diseño muy parecido a los ya dados de baja transbordadores espaciales norteamericanos.

La secretaria de la Fuerza Aérea estadounidense, Barbara Barrett, dijo a los periodistas que el X-37B es “digno de desclasificarse” y un activo con el que el público estadounidense debería familiarizarse. Sin embargo, las tareas específicas que realiza el vehículo en el espacio son clasificadas. En su transmisión en vivo del lanzamiento, United Launch Alliance (ULA) sólo pudo mostrar los primeros siete minutos del vuelo.
 
“Los detalles del vehículo, la misión que realizará en órbita y dónde irá es todo clasificado”, dijo a los periodistas el presidente ejecutivo de ULA, Tory Bruno. “Tenemos que parar la transmisión en vivo en forma precoz de modo que no entreguemos a adversarios demasiada información sobre el vuelo”, agregó.

Experimentos

El peculiar avión estará en el espacio durante meses y desplegará un pequeño satélite de investigaciones llamado FalconSat-8, según explicó Barbara Barrett previamente este mes. “Esta misión del X-37B transportará más experimentos que cualquier otra misión previa”, afirmó Barrett. 

Sin embargo, se sabe que entre los experimentos a realizar, el X-37B probará el efecto de la radiación sobre semillas y otros materiales y que transformará energía solar en energía de radiofrecuencias de microondas que podrían ser transmitidas a tierra.

El jefe de operaciones espaciales de la Fuerza Espacial estadounidense, general John Raymond, estuvo en Cabo Cañaveral junto a Barbara Barrett para observar el lanzamiento de la misión que tiene en nombre código USSF-7.

En una teleconferencia con periodistas, el general Raymond afirmó que los militares estadounidenses obtienen valiosa información con cada misión nueva del X-37B. “Aprendemos mucho sobre el valor de la reusabilidad y la autonomía”, sostuvo. En los cinco vuelos que ha realizado hasta el momento, el X-37B estuvo 2.865 días en órbita.
 
Al completar su misión, la aeronave vuelve a la Tierra y aterriza en forma autónoma.

Misiones previas

La primera misión del X-37B tuvo lugar en 2010 y el domingo 27 de octubre de 2019 el vehículo aterrizó en el Centro Espacial Kennedy, en Florida, poniendo fin a su quinta misión con la que anotó un récord de 780 días en órbita.
 
El avión espacial tiene una pequeña bodega de carga y obtiene la energía para operar a partir de un dispositivo solar desplegable.

El vehículo pesa casi cinco toneladas, mide 8,8 metros de largo, poco menos de 4,5 metros de una punta del ala a la otra y fue diseñado para permanecer 270 días en órbita.
 
Fuente: Spacenews.com

Tras 10 años, EEUU regresa al espacio en una nave propia

publicado a la‎(s)‎ 24 abr. 2020 6:26 por Plataforma Sites Dgac

El 27 de mayo próximo, tras una década, dos astronautas norteamericanos retornarán al espacio en una nave fabricada en ese país. Desde el 21 de julio de 2011 sólo se usaron cápsulas rusas Soyuz para viajar a la Estación Espacial Internacional.
La cápsula Dragon de la empresa aeroespacial SpaceX será la encargada de llevar a dos astronautas a la Estación Espacial Internacional el 27 de mayo de 2020. Será la primera misión tripulada lanzada desde territorio estadounidense en casi 10 años.

El antiguo "logo gusano"de la NASA ha vuelto a aparecer, esta vez en el cohete Falcon 9 de SpaceX que llevará a dos astronautas a la Estación Espacial Internacional a bordo de una cápsula Dragon.
El 27 de mayo la compañía espacial SpaceX lanzará a los astronautas Doug Hurley y Bob Behnken en la misión “Demo-2” hacia la Estación Espacial Internacional, en lo que será la primera misión tripulada del programa de tripulaciones comerciales de la NASA.
El lanzamiento de la cápsula Dragon con los dos astronautas marcará un hito importante para el Programa Comercial Tripulado de la NASA, que involucra el desarrollo por parte de SpaceX y de Boeing de naves capaces de llevar a humanos a la Estación Espacial Internacional (EEI). Con eso, la NASA quiere poner fin a su dependencia de la cápsula espacial Soyuz rusa para tales propósitos.

La agencia espacial estadounidense ha pagado hasta 86 millones de dólares por asiento y alrededor de 55,4 millones de dólares en promedio para llevar a sus astronautas a bordo de las cápsulas rusas.

La misión “Demo-1” de SpaceX tuvo lugar a comienzos de 2019, cuando una cápsula espacial Dragon no tripulada realizó exitosamente el viaje hasta la Estación Espacial Internacional y luego regresó a tierra.

Doug Hurley y Bob Behnken despegarán desde el Centro Espacial Kennedy, en Cabo Cañaveral, Florida, en un cohete Falcon 9 de SpaceX que lucirá el antiguo y tradicional logo “gusano” de la NASA. Luego estarán hasta 110 días en el espacio, aunque la NASA dijo que “la duración específica de la misión será determinada en la estación sobre la base de la preparación del próximo lanzamiento de una tripulación comercial”.

Fin de los transbordadores

Después de un programa de vuelos de 30 años – entre 1981 y 2011- y con dos grandes tragedias en su historia, los transbordadores espaciales de la NASA fueron retirados, marcando con ello el término de los vuelos tripulados al espacio desde territorio norteamericano.

El 21 de julio de 2011, el transbordador Atlantis, después de una misión de 13 días, aterrizó en la pista del Centro Espacial John Kennedy, en Florida.

Voló al espacio en 33 ocasiones de un total de 135 viajes que realizaron los transbordadores espaciales de la NASA desde el primer periplo del Columbia el 12 de abril de 1981.

La historia de estos vehículos se tiñó de luto en dos ocasiones, en enero de 1986 y febrero de 2003, cuando por distintas razones los transbordadores Challenger y Columbia se desintegraron con siete astronautas a bordo cada uno, sumándose a los mártires y pioneros que han perdido la vida en viajes al espacio exterior.

Impacto del Coronavirus

Debido a la pandemia de Coronavirus, no habrá espectadores en las playas y sitios de observación para ver el despegue del cohete hacia la EEI, como era habitual para las misiones tripuladas estadounidenses desde que Alan Shepard se convirtió en el primer ciudadano de ese país en llegar al espacio en 1961.

La NASA ha cancelado muchas de sus actividades como consecuencia del Coronavirus, pero ha mantenido las vinculadas a la Estación Espacial. El viernes 17 de abril pasado los astronautas de la NASA Jessica Meir y Andrew Morgan regresaron a tierra a bordo de una cápsula Soyuz.

La EEI ha tenido una tripulación de astronautas de todo el mundo en forma continua desde 2000. Estados Unidos y Rusia son sus principales operadores, pero desde 2011 Rusia ha sido el único país capaz de transportar astronautas hacia y desde la estación espacial.

Programa Artemisa 

La NASA y SpaceX esperan que la misión "Demo-2" marque el comienzo de una nueva era en los vuelos espaciales humanos a la que sigan lanzamientos regulares de tripulaciones a la Estación Espacial Internacional.

Pero eso no es todo. La agencia espacial estadounidense también trabaja en el Programa Artemisa, cuya misión consiste en llevar a la primera mujer a la Luna en el año 2024, acompañada por un astronauta varón.

De acuerdo a la información entregada por la NASA, para lograr ese objetivo usará tecnologías innovadoras para explorar más de la superficie lunar de lo que se ha hecho hasta ahora.

“Colaboraremos con nuestros socios comerciales e internacionales y estableceremos la exploración sostenible en 2028. Entonces, usaremos lo que aprendamos en y alrededor de la Luna para dar el próximo paso gigante – enviar a astronautas a Marte”, afirma la agencia espacial estadounidense en el sitio web del Programa Artemisa.

LAS ENFERMEDADES Y LA EXPLORACIÓN ESPACIAL

publicado a la‎(s)‎ 27 mar. 2020 9:24 por Plataforma Sites Dgac

Se presume que los virus han estado presentes desde hace por lo menos 300 millones de años de acuerdo a hallazgos en estudios realizados a avispas. Sin embargo, hay investigadores que afirman que podrían haberse originado antes o después del surgimiento de las primeras células.
La relación entre la salud y los vuelos prolongados en el espacio se ha vuelto en una gran preocupación para los científicos de la NASA.

(Fuente: NASA)

Los científicos buscan formas de mantener sanos a los astronautas durante períodos prolongados para futuras misiones al espacio profundo.

(Fuente: NASA)
Desde el advenimiento de los homínidos, es decir hace unos tres a cuatro millones de años, grandes epidemias han azotado a la humanidad, ocasionadas por virus y bacterias.

Algunos historiadores afirman que el faraón egipcio Ramsés V, hace unos tres mil años, habría fallecido debido al virus que provoca la viruela.

¿Pero qué son los virus? Difícil pregunta. Se dice que los virus están en la frontera entre lo vivo y lo no vivo, pues se comportan como organismos vivos en presencia de células a las que pueden atacar; antes de eso son como cristales, inactivos, formados por material genético y proteínas.

Son incapaces de autorreproducirse y sólo se replican cuando ingresan a una célula viva. Necesita de una célula viva para poder multiplicarse. Es mucho más pequeño que una bacteria y se considera un agente causante de enfermedades.

Como ellos, las bacterias también han atacado al ser humano produciendo grandes epidemias. Desde Atenas, unos 400 años antes de Cristo, en que la peste, ocasionada por una bacteria, diezmó a miles y luego la peste negra en la Edad Media, entre 1347 y 1352, que causó la muerte de entre un 30 y 50 por ciento la población europea.

Un gran reto

A propósito de estas epidemias y de la pandemia de coronavirus que azota al planeta y a nuestro país, el tema a nivel de la exploración espacial se estudia desde hace décadas en Rusia, en los Estados Unidos y en Europa: cómo enfrentar enfermedades en viajes prolongados al espacio.

Las evidencias logradas por investigaciones efectuadas hasta ahora sobre fisiología espacial indican que los astronautas sometidos a un fuerte estrés fisiológico y sicológico pueden reactivar virus latentes en sus organismos.

Tanto los lanzamientos como los aterrizajes de las naves espaciales en la Tierra son afectados por condiciones de micro e hipergravedad que ocasionan disfunciones en los sistemas inmunológicos de los astronautas.

Se sabe que el aumento en los niveles de hormonas del estrés, como el cortisol y la adrenalina, que suprimen el sistema inmunológico, despiertan la acción de virus latentes y enfermedades luego de un viaje al espacio.

Los médicos han establecido que la velocidad de reactivación de la varicela zoster en astronautas es más frecuente que cualquier otro virus, incluso que el de la gripe.

Sistema inmunológico

Estados Unidos, Rusia, China, la Comunidad Europea y la India se han fijado ambiciosos programas de exploración espacial a la Luna, Marte y más allá.

Fuera de todos los retos tecnológicos de una exploración espacial se encuentra la capacidad de respuesta humana a enfermedades que pudieran desencadenarse en viajes prolongados fuera del planeta.

La NASA lleva adelante un ambicioso programa llamado “Functional Immune”, una investigación que se desarrolla en la Estación Espacial Internacional y que tiene que ver con la respuesta inmune del cuerpo humano en condiciones de ingravidez a las amenazas externas y biológicas de una tripulación que viaja por el espacio.

Se ha comprobado que la microgravedad produce modificaciones en el sistema inmunitario, situación que puede afectar a algunos astronautas desde erupciones cutáneas, alergias inusuales hasta la reactivación de algún virus latente. 

Reactivación de virus

Los investigadores descubrieron que en astronautas sanos se han reactivado virus que se han encontrado en muestras de sangre, orina y saliva.

Esta situación puede desencadenarse en cualquier momento en que el sistema inmunitario se debilite en microgravedad o incluso en situaciones estresantes en la Tierra.

Considerando lo anterior, los científicos han encaminado sus estudios en otra línea, esta vez en individuos sanos para definir —y, tal vez, desarrollar— mitigaciones para problemas inmunológicos antes de embarcarse en misiones al espacio profundo, donde el sistema inmunológico será sometido a condiciones de microgravedad durante períodos muy largos de tiempo.

Organismos sanos

Hasta ahora, las únicas medidas a la mano para los viajes al espacio son las preventivas, el uso de vacunas protectoras, una buena nutrición, ejercicio físico, la pasteurización de alimentos y filtros en el aire que respiran los astronautas.

Para las misiones al espacio profundo, donde los miembros de la tripulación no tendrán acceso a opciones de retorno rápido, mantenerse saludable es importante tanto para la seguridad de los astronautas como para el éxito de la misión.

Los estudios hoy se han encaminado a investigar a los organismos sanos con la finalidad de descubrir y tratar una enfermedad antes de que se presente.
El coronavirus ha reactivado, alimentado y motivado nuevas líneas de investigación para proteger a la especie humana en nuestro planeta y en las futuras exploraciones y colonización de otros mundos.

EE.UU. prueba primera vacuna contra Coronavirus

publicado a la‎(s)‎ 19 mar. 2020 5:40 por Plataforma Sites Dgac

Los primeros ensayos en humanos de una vacuna en contra del nuevo coronavirus se iniciaron en Estados Unidos este lunes, según informó BBC News.
Recomendaciones del Ministerio de Salud de Chile para evitar la propagación del Coronavirus.

Un farmacéutico le inyecta a Jennifer Haller la primera dosis en la primera etapa de un ensayo clínico para un estudio de seguridad para una posible vacuna para el COVID-19, la enfermedad provocada por el nuevo Coronavirus, el 16 de marzo de 2020 en el Instituto de Investigación de Salud de Kaiser Permanente en Seattle, Washington, Estados Unidos. (Fuente: AP Photo/Ted S. Warren)
La vacuna será probada en un grupo de 45 voluntarios sanos en el centro de investigación que la organización Kaiser Permanente tiene en la ciudad de Seattle.

De acuerdo con una nota de prensa de esa institución, los primeros cuatro voluntarios recibieron el lunes 16 de marzo la dosis correspondiente de este ensayo clínico respaldado por el gobierno de Donald Trump.

La vacuna no puede causar el covid-19, pero contiene un código genético inocuo copiado del virus que causa la enfermedad.

18 meses

Según los expertos, se necesitarán varios meses, quizá hasta 18, para saber si funciona esta vacuna u otras que están en desarrollo.

En el caso de estos primeros ensayos en humanos, financiados por los Institutos Nacionales de Salud (NIH, por sus siglas en inglés), están saltándose un paso previo que normalmente se usa en este tipo de estudios: asegurarse primero de que la vacuna es capaz de provocar una respuesta inmune en animales.

Pero la empresa biotecnológica detrás de esta investigación, Moderna Therapeutics, afirma que la vacuna fue creada usando un proceso de fiabilidad comprobada.

"Esta vacuna usa una tecnología preexistente. Fue creada con un estándar muy alto, empleando cosas que sabemos que son seguras para las personas y quienes participan en el ensayo serán sometidos a un seguimiento muy riguroso", señala el doctor John Tregoning, un experto en enfermedades infecciosas del Imperial College de Londres.

"Sí, esto es muy rápido, pero esta es una carrera contra el virus, no en contra de otros científicos, y se está haciendo por el bien de la humanidad", agrega.

Usualmente, las vacunas contra los virus -como el sarampión- se hacen con muestras débiles o muertas del virus.


Dos pinchazos

Pero la vacuna mRNA-1273 no fue creada con el virus que causa el covid-19.

En lugar de ello, incluye un segmento pequeño de un código genético copiado del virus que los científicos han sido capaces de crear en un laboratorio.

Con suerte, esto preparará al propio sistema inmune del cuerpo para combatir la infección real.

Los voluntarios recibirán distintas dosis de la vacuna experimental. Cada uno de ellos será pinchado en el brazo en dos ocasiones, con 28 días de separación entre las dosis.

Pero incluso si estas pruebas iniciales van bien, aún podría tomar hasta 18 meses para que una vacuna potencial esté disponible para el público en general.

Estación Espacial Internacional, la "estrella" que orbita la Tierra

publicado a la‎(s)‎ 3 ene. 2020 3:32 por Plataforma Sites Dgac

Es de noche. De pronto, al alzar la vista al cielo o mirar las estrellas, detectamos un punto de luz moviéndose en trayectoria rectilínea por la bóveda celeste, con velocidad constante, hasta perderse de vista.
Imagen de la NASA de la Estación Espacial Internacional en órbita alrededor de la Tierra.

Los ex astronautas y hermanos gemelos Mark y Scott Kelly, en una imagen de Derek Storm (www.derekstorm.com)
A veces, quienes observan el fenómeno quedan con la impresión de haber divisado un objeto volador no identificado (OVNI), pero en realidad han sido testigos del paso de la Estación Espacial Internacional (EEI).

La estación será visible desde la zona central de Chile, desde el sudoeste, el 3 de enero entre las 22:38 y las 22:42 horas; el sábado 4 de enero entre las 21:50 y las 21:56 horas, también desde el sudoeste; el domingo 5 de enero, entre las 22:40 y las 22:43, desde el oeste; y el lunes 6 de enero, entre 21:51 y 21:57, desde el oeste-sudoeste.

La EEI es un satélite artificial habitable que se desplaza alrededor de la Tierra en una órbita baja (en promedio a unos 410 kilómetros de altura sobre la superficie del planeta) y que sirve para que astronautas de diferentes nacionalidades realicen experimentos científicos sobre biología, meteorología, física, astronomía y otras disciplinas en un hábitat de microgravedad.

Uno de sus principales objetivos, aparte de contribuir al desarrollo y bienestar de la humanidad, es sumar experiencia y conocimientos para el próximo salto: los viajes a Marte y más allá.

Puesta en órbita

El primer componente de la Estación Espacial Internacional fue lanzado en 1998 y sus primeros residentes a largo plazo, los astronautas Sergei Krikalev (Rusia), William Sheperd (Estados Unidos) y Yuri Pavlovich (Rusia), arribaron el 2 de noviembre de 2000 y permanecieron allí por 136 días, hasta el 18 de marzo de 2001.

La EEI es la mayor estructura que la Humanidad ha puesto en el espacio y, debido a su tamaño, ha tenido que ser enviada por partes para luego construirse o ensamblarse en órbita. Se estima que su costo es también astronómico, de cerca de 100.000 millones de dólares.

Se trata de la novena estación espacial habitada por tripulaciones. Previamente, hubo estaciones espaciales más pequeñas, como las rusas Salyut, Almaz y Mir y la estadounidense Skylab.

La estación es abastecida por varias naves espaciales que la visitan, como las rusas Soyuz y Progress, las estadounidenses Dragon y Cygnus y el japonés H-II Transfer Vehicle. La nave Dragon permite el regreso de carga presurizada a la Tierra, que se usa, por ejemplo, para repatriar experimentos científicos para análisis posteriores.

El programa para la EEI es un proyecto conjunto entre la NASA, la agencia espacial rusa Roscosmos, la japonesa JAXA, la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Espacial Canadiense (CSA).

La estación ha estado tripulada en forma continua durante 19 años y ha sido visitada por astronautas, cosmonautas y turistas espaciales de 19 países distintos, incluyendo Italia, Francia, Alemania, Sudáfrica, Dinamarca, Brasil, España y Emiratos Árabes Unidos, por nombrar a algunos.

Está dividida en dos secciones, el Segmento Orbital Ruso (SOR), operado por Rusia, y el Segmento Orbital de Estados Unidos (SOEU), que es compartido por varios países.

Experimentos con gemelos

En la EEI se realizan decenas de experimentos simultáneamente para lograr entender mejor diferentes fenómenos y mecanismos, desde el Mal de Parkinson a la combustión, lo que ayuda a la vida en la Tierra y prepara el terreno para futuras misiones a la Luna y a Marte.

En uno de los estudios más interesantes, 10 equipos de diferentes lugares de Estados Unidos observaron los cambios ocurridos en una persona sometida a los rigores de los viajes espaciales y la microgravedad.

El denominado “Estudio de los Gemelos”, publicado en un artículo en la revista Science en abril de 2019, comparó varias muestras y mediciones realizadas al astronauta Scott Kelly, ya retirado, en comparación a las de su hermano gemelo, el ex astronauta Mark Kelly, que permaneció en la Tierra.

La idea era determinar qué cambios fisiológicos, moleculares y cognitivos podrían ocurrir a personas durante períodos prolongados en el espacio. Según la NASA, fue el primer estudio de su tipo que comparó perfiles moleculares de astronautas gemelos idénticos.

Como comparten la misma composición genética, los estudios de gemelos dan a los científicos la posibilidad de explorar cómo la salud es influenciada por el medioambiente, independientemente de las variaciones físicas que ocurren naturalmente entre los individuos.

Uno de los resultados incluyó la observación en Scott Kelly del alargamiento de los telómeros, que son formaciones en las puntas de cada hebra de ADN que usualmente se achican con la edad.

Otro estudio determinó que la luz artificial afecta el comportamiento de la vida silvestre urbana, en que se examinó a animales en laboratorio y en el campo.

La leyenda de Falcon Lake

publicado a la‎(s)‎ 23 dic. 2019 3:27 por Plataforma Sites Dgac

En la historia de la fenomenología OVNI existen casos que por su espectacularidad o extrañeza, pasan a la historia y se convierten en verdaderas leyendas entre interesados, aficionados y estudiosos.
Dibujo realizado por Stephen Michalak del objeto que vio en Falcon Lake, Canadá, el 20 de mayo de 1967.

Stephen Michalak en reposo tras sufrir quemaduras provocadas por un objeto de origen desconocido. En la imagen se aprecian las quemaduras en su abdomen en forma de rejilla.
El caso de Falcon Lake es probablemente el más célebre ocurrido en Canadá, pues contiene un elemento relativamente raro en los casos OVNI: el testigo habría sufrido quemaduras cuando se encontraba muy cerca de un objeto extraño y de origen desconocido.

El 20 de mayo de 1967, cerca del mediodía, el explorador minero y geólogo aficionado Stephen (o Stefan) Michalak estaba en los alrededores de la localidad de Falcon Lake, en Manitoba, Canadá, inspeccionando una veta de cuarzo.

Mientras realizaba esas labores en solitario, se sobresaltó por el sonido de unos gansos que se vieron agitados por algo que pasaba en las cercanías. Al levantar la vista, Michalak relató haber visto sobrevolando a dos objetos con forma de disco, uno de los cuales habría descendido a unos 45 metros de donde se encontraba.

Durante los siguientes 30 minutos se dedicó a dibujar el objeto y luego se acercó a él. Sin embargo, cuando se encontraba muy cerca, el objeto habría despegado repentinamente, lanzando una emanación de aire caliente que le habría provocado quemaduras en el abdomen y tórax de Michalak.

Posteriormente, investigadores de la Real Policía Montada de Canadá y militares canadienses encontraron escombros radiactivos en el lugar y las autoridades no pudieron explicar el hecho.

Informe médico

A mediados de la década de 1970, el escritor y consultor estadounidense Chris Rutkowski se interesó por investigar y documentar los avistamientos de OVNIs ocurridos en su país, lo que lo ha llevado a dictar conferencias, colaborar en programas de radio y televisión, escribir artículos y publicar libros sobre los incidentes ufológicos más destacados ocurridos en su país.

En ese contexto, Rutkowski estudió el caso de Stephen Michalak durante décadas. “Fue tratado en el Hospital Misericordia, fue examinado por doctores. Fue a la Clínica Mayo”, relató el investigador al canal CTV News en Winnipeg.

El testigo sufrió quemaduras de primer grado en su abdomen, que lucía marcas con un patrón de rejilla, pero su camiseta y un sombrero también resultaron chamuscados. Las quemaduras de Michalak se convirtieron en ronchas y durante varias semanas después sufrió dolores de cabeza, diarrea, pérdida de peso, náusea y desmayos.
Cuando finalmente completó una evaluación física en la Clínica Mayo, en Minnesota, ese recinto médico determinó que Michalak estaba cuerdo y no alucinaba.

Años más tarde, se encontró en el lugar un pedazo pequeño de metal altamente radiactivo.

Colección de archivos

En noviembre pasado, Chris Rutkowski donó alrededor de 30.000 archivos a los Archivos y Colecciones Especiales de la Universidad de Manitoba. Eso incluye documentos personales y más de mil libros de la colección personal del autor, reportes realizados por diversas agencias y documentos sobre OVNIs del Gobierno canadiense.

Entre los ítems donados figuran los artículos personales de Stephen Michalak que resultaron quemados durante su extraño encuentro, además de los archivos de Rutkowski sobre el incidente.

La voluminosa colección de fotografías, notas de investigación, informes, publicaciones y otros documentos estarán disponibles al público por primera vez a partir del 31 de mayo de 2022, de modo que los interesados podrán reexaminar testimonios de primera mano de los relatos.

“Esta colección histórica, única e intrigante, aportará mucho a nuestro entendimiento del estudio de los OVNIs y atraerá a estudiantes y investigadores a estudiar este fenómeno por un amplio rango de motivos”, comentó la jefa de Archivos y Colecciones Especiales de la Universidad de Manitoba, Shelley Sweeney.

Chris Rutkowski y Stan Michalak, hijo del testigo, escribieron y publicaron un libro sobre la experiencia, titulado When They Appeared (“Cuando Aparecieron”) y subtitulado “Falcon Lake 1967: the inside story of a close encounter” (“Falcon Lake 1967: la historia de un encuentro cercano por dentro”), y está disponible en inglés a través de la plataforma de Amazon.

"Libro Azul": la investigación OVNI más polémica de la historia

publicado a la‎(s)‎ 18 dic. 2019 3:38 por Plataforma Sites Dgac

Hace 50 años, el 17 de diciembre de 1969, la Fuerza Aérea de Estados Unidos tomó la decisión de poner fin al “Proyecto Libro Azul”, su investigación oficial sobre el Fenómeno OVNI que existía desde 1952.
El astrónomo Josef Allen Hynek, asesor científico del Proyecto Libro Azul y considerado como muchos estudiosos como el "padre" de la ufología.

El actor Aiden Gillen interpreta a Hynek en la serie de televisión "Proyecto Libro Azul", de The History Channel.
El Proyecto Libro Azul fue una instancia sobre la que aún discuten los ufólogos. Para algunos, se trató sólo de un ejercicio de relaciones públicas para manejar las demandas de la ciudadanía norteamericana mientras que la investigación real la habrían realizado otras agencias a escondidas del escrutinio público.

Lo cierto es que el Libro Azul fue el último, y el más duradero, de una serie de proyectos de investigación sobre OVNIs por parte de la Fuerza Aérea de Estados Unidos que comenzaron en 1947 tras el inicio de la “era moderna” de la ufología tras el avistamiento del piloto civil Kenneth Arnold del 24 de junio de ese año, que dio pie a que la prensa acuñara el término “platillos voladores”.

Antecesores del Libro Azul

Después del avistamiento de Kenneth Arnold y de varios otros ocurridos en distintos países a partir de junio de 1947, el teniente general de la Fuerza Aérea estadounidense Nathan Twining envió un memorando secreto sobre los “discos voladores” al Pentágono, afirmando que “el fenómeno reportado es algo real y no alucinatorio ni ficticio”.

De ese modo, nació un proyecto llamado “Señal” (“Sign”) en la base aérea de Wright-Patterson en Dayton, Ohio, con el mandato de recopilar reportes sobre avistamientos de discos voladores y evaluar si el fenómeno era una amenaza para la seguridad nacional.

En un documento secreto llamado “Estimación de la Situación”, el personal del Proyecto Señal descartó el origen soviético del fenómeno y, basándose en las evidencias disponibles, afirmó que lo más probable era que tuviera un origen interplanetario.

Sin embargo, ese documento fue rechazado por el jefe de personal de la Fuerza Aérea, general Hoyt Vandenberg. En febrero de 1949 fue creado el “Proyecto Rencor” (“Project Grudge”) como sucesor del Proyecto Señal, pero la nueva iniciativa operó hasta diciembre de ese año y luego continuó funcionando a una capacidad mínima hasta fines de 1951.

Edward Ruppelt

En marzo de 1952 finalmente entró en funciones el Proyecto Libro Azul, liderado por el capitán de la Fuerza Aérea Edward Ruppelt. Fue él quien acuñó el término “Objeto Volador No Identificado”, OVNI (“Unidentified Flying Object”, UFO, en inglés) y en 1956 publicó el libro Report on Unidentified Flying Objects.

El Proyecto Libro Azul contó con la asesoría, entre otros, del profesor Josef Allen Hynek, un astrónomo de la Universidad de Northwestern que también había colaborado con los proyectos Señal y Rencor. 

Originalmente, Hynek era escéptico respecto a los OVNIs y su trabajo era refutar avistamientos y ofrecer explicaciones convencionales, pero con los años se convenció de que los casos no explicados apuntaban a la existencia de un fenómeno real y desconocido. Muchos estudiosos del tema consideran a Hynek como el “padre” de la ufología moderna.

La Comisión Condon

Después de Ruppelt, el Proyecto Libro Azul tuvo varios directores, como el capitán Charles Hardin, el capitán George Gregory, el mayor Robert Friend y el mayor Héctor Quintanilla.

En 1966, tras avistamientos de OVNIs en los estados de Massachusetts y Nuevo Hampshire, se celebró una audiencia de la Comisión de Servicios Armados de la Cámara de Representantes del Congreso estadounidense. Eso dio pie a un mandato para que una universidad revisara la información y archivos sobre el tema recopilados por el Proyecto Libro Azul.

Para eso, en 1966 se comisionó para tal tarea a un equipo de la Universidad de Colorado encabezado por el físico Edward Uhler Condon. La “Comisión Condon” estudió archivos, reportes y videos por tres años y concluyó que no existían méritos para realizar estudios ulteriores sobre los OVNIs, en una decisión que divide a estudiosos y críticos hasta hoy.

Ante esa conclusión, la Fuerza Aérea decidió poner fin a su investigación oficial sobre los OVNIs el 17 de diciembre de 1969. Al momento de su cierre, el Proyecto Libro Azul había recopilado 12.618 reportes sobre avistamientos de OVNIs, de los cuales 701 permanecen sin explicación.

El 16 de diciembre de 2017, los periódicos estadounidenses The Washington Post y The New York Times y la empresa multimedia Politico divulgaron que el Pentágono destinó 22 millones de dólares para una investigación secreta sobre OVNIs o “Fenómenos Aéreos No Identificados” (“Unidentified Aerial Phenomena”, o UAP en inglés) entre 2007 y 2012.

Serie de televisión

En enero de 2019, The History Channel estrenó su serie de ficción “Proyecto Libro Azul”, basada en la iniciativa real y teniendo como protagonista al astrónomo Josef Allen Hynek, interpretado por el actor Aidan Gillen (conocido por su papel como Petyr Baelish en la aclamada serie Juego de Tronos).

Aunque los personajes del astrónomo y de su esposa, Mimi Hynek, se basan en personas reales, los demás —como el capitán Michael Quinn, interpretado por el actor Michael Malarkey— son creación del equipo liderado por el director y productor Robert Zemeckis, mientras que las historias ufológicas que presenta están medianamente inspiradas en casos reales investigados por el Proyecto Libro Azul.

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